Minerales e Historia
Por: Jorge Olivari Ortega
Los españoles arriban por primera vez al gran Imperio azteca cuando gobernaba Moctezuma. En una tercera expedición, Hernán Cortés parte de Cuba el 18 de febrero de 1519 al mando de 11 barcos y unos 500 hombres; hasta ese momento desconocían la existencia de ese imperio mesoaméricano.
En unos primeros contactos con los aztecas, el obtuvo mediante trueque, algo de oro, incluso, preguntaba sobre este metal precioso; ellos le respondian que no tenían minas, ni buscaban oro, solo lo que hallaban de casualidad, pero que más adentro, había mucho de este metal. Para los siguientes intercambios, Hernán Cortés ordenó a su gente - como estrategia de no mostrar demasiado interés por el oro.
En su primer contacto con un importante funcionario azteca - Teudille Cortés le mencionó que quería visitar al emperador Moctezuma, incluso preguntó si el poseía oro, porque lo necesitaba para curar a varios de sus soldados, ya que el oro les curaba las afecciones o dolencias del corazón.
Hernán Cortés envió unos presentes al emperador azteca, entre ellos un casco oxidado, chapeado de oro, que pertenecía a uno de sus soldados; pero lo enviaba con la condición de que lo devolviera lleno de pepitas de oro.
Otra versión nos dice que Cortés solicitó oro a Moctezuma, con la finalidad de saber si el oro de los aztecas era parecido a lo obtenido en España.
Luego de algunos días llegó Teudille con más de 100 hombres que cargaban los presentes enviados por Moctezuma; Cortés recibió el casco lleno de oro.
¿Existía alguna relación entre el oro y las enfermedades del corazón?.
Al respecto, debemos mencionar que casi todas las civilizaciones surgidas en el mundo, tuvieron una idea de como superar las enfermedades presentadas, utilizando para tal fín, todo aquello que les rodeaba, entre ellos los minerales.
Muchos pensaban, como los españoles que arribaron al territorio azteca, que los astros tenían cierta influencia sobre todo lo existente en la tierra: la luna sobre la plata y demás cosas frías y húmedas, el planeta mercurio sobre el azogue y también sobre todo aquello que tiene facilidad para cambiar, como el camaleón, las agatas, etc., el sol como principe y señor entre las estrellas, sobre el oro y todo aquella cosa que sea preciosa y excelente en cada género, como el corazón del cuerpo humano.
Los españoles que avanzaban hacia Technotitlan, la capital del Imperio azteca, ubicado a más de 2000 metros sobre el nivel del mar, debieron tener problemas al respirar un aire de escaso oxigeno («mal de altura»). Lo más probable, sintiendo molestias en el corazón
¿Esa sería la razón para solicitar oro a Moctezuma?.
Se debe mencionar que los españoles utilizaban la «piedra de ijada» para aliviar sus dolores de cintura por el mucho cabalgar - mal de ijada -; al arribar a este nuevo continente, ellos encontraron piedras muy parecidas a las que usaban en Europa, con el transcurrir de los años, se deformó la palabra, utilizándose como en la actualidad, jade.